Mejora de la composición de alimentos y bebidas
La obesidad y otras enfermedades relacionadas con la dieta siguen aumentando en Europa. La mayoría de los europeos consumen alimentos o bebidas que contienen demasiada sal, grasas saturadas y azúcares añadidos siendo sus patrones alimentarios poco saludables.
En España, la Estrategia NAOS, alineada y reforzada con las políticas de salud pública de instituciones europeas, desarrolla acciones o intervenciones específicas, para proteger la salud, facilitar a toda la ciudadanía la toma de decisiones y elecciones más saludables, contribuyendo así a la adopción de estilos de vida más saludables.
La línea de reformulación impulsada a través del Grupo de alto nivel para la nutrición y la actividad física (HLGNPA, del inglés High Level Group for Nutrition and Physical Activity) de los Estados Miembros (EEMM) y de la Comisión Europea , del que España formó parte a través de la AESAN, consideró prioritario el abordaje de reducción de ciertos nutrientes o reformulación de productos para disminuir la ingesta de nutrientes cuyo consumo excesivo está asociado con mayor riesgo de obesidad y enfermedades no transmisibles asociadas a la dieta, con el objetivo de mejorar de la salud de la población.
Desde su creación en el año 2008 y hasta la constitución del Grupo directivo (Steering group) sobre promoción de la salud, prevención de enfermedades y gestión de las enfermedades no transmisibles, el HLGNPA lanzó varios acuerdos de actuación:
- Sal (2008): Marco Europeo para Iniciativas Nacionales sobre la Sal.
- Nutrientes seleccionados (grasas, grasas saturadas, grasas trans, azúcares añadidos y energía) (2009): Marco Europeo para Iniciativas Nacionales en Nutrientes Seleccionados.
- Grasas saturadas (2012): Anexo I: Grasas Saturadas
- Azúcares añadidos (2015): Anexo II: Azucares Añadidos.
Se trata de guías para que los EEMM refuercen la implementación y evaluación de las líneas de reformulación y mejora de los alimentos y bebidas a nivel nacional. Recogen los objetivos de reducción para cada uno de los nutrientes y las recomendaciones de ingesta establecidas por la OMS y la EFSA.
En 2016, los EEMM acordaron una Hoja de ruta para la acción para la mejora de los productos alimenticios con el objetivo de apoyar dicha acción concertada entre los implicados y conseguir acelerar compromisos y resultados, ampliando la oferta más saludable de alimentos y bebidas reformulados.
Posteriormente, en las Conclusiones del Consejo sobre la Mejora de los alimentos (17 de junio de 2016), se solicitó a los EEMM que establecieran un plan nacional de mejora de los productos alimenticios para poder facilitar a los consumidores opciones más saludables, con menor cantidad de sal, grasas saturadas, azucares añadidos, valor energético, entre otros. Las Conclusiones del Consejo para “Contribuir a detener el aumento del sobrepeso y la obesidad infantiles” del 16 de junio de 2017, invitan a colaborar con los productores, minoristas y sector de la restauración colectiva para esta mejora de alimentos.
Por su parte, y como refuerzo de lo anterior, la UE en su Plan de Acción contra la Obesidad Infantil 2014-2020, incluye entre sus líneas de acción prioritarias crear entornos más saludables, y también la Región Europea de la OMS, en el Plan de Acción Europeo de Alimentación y Nutrición 2015-2020 y el Plan de Acción para la Prevención y el Control de las Enfermedades No Transmisibles 2016-2025 recoge entre las intervenciones prioritarias en la población la reformulación de alimentos y bebidas con el objetivo de crear entornos alimentarios más saludables y fortalecer los sistemas de salud para priorizar la promoción de la salud y mejorar la prevención y el control de las enfermedades.
Con todo este marco, algunas de las iniciativas para abordar la reducción de los nutrientes en los alimentos llevadas a cabo por la AESAN, a través de la Estrategia NAOS, son las siguientes: