Mejora de la composición de alimentos y bebidas

Las políticas de salud pública destinadas a crear entornos alimentarios más saludables son una prioridad de los gobiernos de los países de la región europea de la OMS. En este sentido, existe una amplia gama de medidas, tanto voluntarias como obligatorias, que están siendo impulsadas por estos gobiernos y que incluyen el etiquetado frontal, impuestos específicos sobre alimentos y bebidas, estrategias integrales de reformulación y restricciones en la publicidad de alimentos y bebidas dirigidas a niños.

 

Las tablas y bases de datos de composición de alimentos comercializados ofrecen información nutricional objetiva de los alimentos disponibles en el mercado y constituyen un instrumento clave para el diseño y evaluación de las políticas anteriormente mencionadas.

 

La AESAN ha llevado a cabo hasta la fecha distintos estudios que recogen información sobre la composición nutricional de alimentos y bebidas, procedente tanto del del etiquetado de los productos envasados como de determinaciones analíticas. Los datos recogidos en estos estudios han permito implementar iniciativas de reformulación como el Plan de colaboración para la mejora de la composición de los alimentos y bebidas y otras medidas. Los estudios realizados en el marco de dicho Plan permitieron establecer los acuerdos de reformulación y llevar a cabo el seguimiento y evaluación final del cumplimiento de los mismos. Además, con los datos recogidos para la evaluación intermedia se realizó un análisis comparativo del contenido en sal en 21 subcategorías de alimentos incluidas en el Plan de colaboración, con los límites de referencia de contenido en sodio establecidos por la OMS en 2021.


En el 2022 la AESAN recogió información de 29.575 alimentos y bebidas disponibles en el mercado español creando una base de datos de composición alimentos y bebidas comercializados en España.