Contaminación radioactiva
Todos los alimentos contienen radionucleidos de manera natural.
Estos se transfieren del suelo a los cultivos y de estos a los animales. En el caso del agua la radioactividad presente de manera natural en los sedimentos se transfiere a los peces de los ríos, lagos y mares. Como se puede suponer, los niveles de estas sustancias naturales en los alimentos y en el agua potable por lo general son muy bajos y seguros para el consumo humano. No obstante, sus concentraciones pueden variar considerablemente en función de la geología local, el clima, las prácticas agrícolas y en casos más extremos, en situaciones de emergencia nuclear.
Las unidades de radiactividad más comunes son el "Becquerel"(Bq) y el "sievert" (Sv). El Becquerel se centra en de dónde proviene la radiación y se utiliza para expresar la cantidad de sustancias radiactivos contenidos en el suelo, alimentos, agua potable, etc. Cuanto mayor sea el valor expresado en Bq, mayor será la radiación que emite el alimento, suelo, etc. El Sievert por el contrario es una unidad de dosis de exposición a la radiación que una persona recibe y se utiliza con respecto a lo que está expuesto a la radiación, es decir, el cuerpo humano. Cuanto mayor sea el valor en sieverts, mayores son los efectos de la radiación a la que está expuesto el cuerpo humano.
En nuestro caso, siempre que hablemos de alimentos contaminados lo haremos en Bq y en estas unidades se expresarán los límites (tolerancias) máximas que se establezcan en la legislación y se referirán a isótopos o grupos de isótopos radioactivos que son materiales o sustancias con propiedades radiológicas.
Los isótopos son átomos de un mismo elemento químico cuyo núcleo tiene una cantidad diferente de neutrones y por lo tanto distinta masa atómica. Se nombran con el nombre del elemento y un número que hace referencia a su masa atómica, por ejemplo: Cs-134, Cs-137 ambos isótopos del cesio.
Los isótopos cuentan con un periodo de semidesintegración que hace referencia al tiempo que tardan en transmutarse la mitad de los átomos radiactivos de una muestra o el tiempo que tiene que transcurrir para que el número de átomos radiactivos de una muestra determinada baje a la mitad de tal modo que 1 Bq equivale a 1 desintegración/ segundo.
Estos tiempos de semidesintegración dependen de cada isótopo y dan una idea de la pervivencia del mismo en el material contaminado, el Cs-134 tiene un periodo de semidesintegración de 2 años y el Cs-137 de 30 años.