Iniciativas de reformulación 2008-2017 (grasas y sal)

La AESAN, a través de la Estrategia NAOS, desarrolló diversas iniciativas de reformulación de alimentos y bebidas que en general abordaron la reducción de sal y de grasa durante los años 2008 a 2017, año en el que se estableció el Plan de colaboración para la mejora de la composición de los alimentos y bebidas y otras medidas 2020.

Algunas de estas iniciativas fueron:

Plan de Reducción del Consumo de Sal

Según la OMS, las enfermedades cardiovasculares (ECV) son la mayor causa de muerte en todo el mundo y la hipertensión arterial (HTA), el factor de riesgo más importante de carga de enfermedad. 

Uno de los principales determinantes implicados en el origen de la HTA es el excesivo consumo de sodio, que se ingiere en la dieta en forma de cloruro sódico (sal común). Para prevenir la HTA, la OMS recomienda que la ingesta máxima de sal diaria sea de 5 g. de manera que por cada 2,5 g. de sal se toma 1 g. de sodio.


El Grupo de Alto Nivel sobre Nutrición y Actividad Física de la Comisión Europea estableció en el año 2008 el denominado Marco europeo para iniciativas nacionales sobre la sal, para que cada Estado Miembro se comprometiera a lograr una reducción de, al menos, el 16 % de sal en todas las categorías de alimentos, en los cuatro años siguientes.


Así, bajo la coordinación del Grupo de alto nivel, los Estados Miembros comenzaron a desarrollar iniciativas dirigidas a afrontar el elevado consumo de sal en Europa, trabajando con todas aquellas organizaciones internacionales relevantes, como la OMS.


El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad a través de la AECOSAN desarrolló a finales del año 2008 un Plan de Reducción del Consumo de Sal (PRCS) en la población para reducir la morbilidad y mortalidad atribuida a la hipertensión arterial y las enfermedades cardiovasculares, con unos objetivos concretos de reducción para alcanzar progresivamente las recomendaciones de la OMS respecto de la ingesta de sal en la población.

Reducción de nutrientes seleccionados. Reformulación de productos

La Estrategia NAOS de la AECOSAN, que forma parte de ese Grupo de Alto Nivel, ha establecido entre sus líneas prioritarias de acción el impulso a la reformulación con la reducción de esos nutrientes seleccionados para alcanzar paulatinamente una mayor oferta de productos reformulados y que el consumo de sal, grasas y azúcares añadidos, sea razonable y compatible con una mejora de la salud de la población.

Para ello, se establecen acuerdos o convenios voluntarios de reformulación con los diferentes sectores implicados en la alimentación (fabricación, distribución, restauración..) para conseguir cambios en la composición de algunos  de los alimentos y bebidas del mercado nacional.


Desde la AESAN se realizan estudios específicos sobre el contenido de sal, grasas, o  azúcares presentes fundamentalmente en los alimentos y bebidas más consumidos por la población, y posteriormente con los sectores se establecen objetivos de reducción y reformulación mediante diferentes opciones (comparación entre los  alimentos o bebidas de un mismo grupo, el “mejor en clase” o “the best in class, reducción de raciones, etc.). Posteriormente hay un seguimiento de las acciones realizadas mediante unos nuevos estudios equivalentes que permitan comprobar y comparar los cambios según lo acordado y con los objetivos establecidos.

Grupo de trabajo con la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB)

Ya en el año 2005, cuando se lanzó la Estrategia NAOS, se firmó un acuerdo general entre la AESAN y la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB) con el objetivo de mejorar la composición de los alimentos, que aunque no incluía objetivos específicos, ha servido para que diversos sectores de la industria alimentaria comenzasen acciones de reformulación en sus productos. 

Posteriormente en el año 2012 se ha constituido un Grupo de  trabajo con FIAB cuyo objetivo es promover acuerdos voluntarios sectoriales en este ámbito. En el marco de este Grupo de trabajo se ha avanzado en el conocimiento de iniciativas de reducción de sal, grasas y/o azúcares, ya realizadas por la industria. También en el marco de este Grupo de trabajo se dispone de información sobre las iniciativas de reducción ya realizadas y que son relevantes en algunos grupos de alimentos.