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Vigilancia de las Resistencias a los Antimicrobianos

 

El uso de sustancias antimicrobianas en animales o cultivos destinados a la producción de alimentos puede constituir un factor potencialmente importante de riesgo de selección y propagación a los seres humanos de microorganismos resistentes y de determinantes de antibiorresistencias a través del consumo de alimentos derivados de dichos animales o cultivos.

Por tanto, los microorganismos resistentes a los antimicrobianos susceptibles de ser transmitidos por los alimentos, constituyen un posible peligro microbiológico para la inocuidad de los mismos, y por tanto, un riesgo para la salud pública.

Base legal

La Directiva 2003/99/CE sobre la vigilancia de las zoonosis y los agentes zoonóticos, (transpuesta a nuestro ordenamiento jurídico mediante el Real Decreto 1940/2004) establece en sus artículos 3 y 7 la obligación, por parte de las autoridades competentes, de recoger y analizar datos comparables sobre la resistencia de los antimicrobianos desarrollada por los agentes zoonóticos presentes en los alimentos y los animales, en la medida en que dichos datos supongan un riesgo para la salud pública, e incluir dicha información en el Informe de Fuentes y Tendencias de Zoonosis que se ha de enviar anualmente a la Comisión Europea. 

Asimismo, el artículo 7 establece que serán de aplicación las normas de desarrollo sobre esta materia que se establezcan por la Comisión. De este modo, y como consecuencia del “Plan Estratégico y de Acción para reducir el riesgo de selección y diseminación de las Resistencias a los Antimicrobianos” establecido por la Comisión Europea, el ECDC, la EFSA y la EMA, en el año 2013 se publicó la Decisión 2013/652/UE, sobre el seguimiento y la notificación de la resistencia de las bacterias zoonóticas y comensales a los antibióticos.

En esta Decisión se establecen las normas detalladas para la vigilancia y la notificación armonizadas de las resistencias bacterianas que han de llevar a cabo los Estados miembros durante el período 2014-2020, mediante la recogida de cepas bacterianas en distintas poblaciones animales y categorías de alimentos y la realización del antibiograma de dichas cepas.

La Decisión de Ejecución (UE) 2020/1729 establece normas armonizadas para la vigilancia y la notificación de la resistencia a los antimicrobianos (RAM) durante el período 2021-2027. Este documentodispone que los Estados miembros realizarán la vigilancia de la RAM con arreglo al siguiente sistema de rotación: en los años 2021, 2023, 2025 y 2027, se llevará a cabo la vigilancia en carne de cerdo y carne de vacuno, de las cepas de E. coli productoras de betalactamasas de espectro ampliado, betalactamasas AmpC o carbapenemasas, y en los años 2022, 2024 y 2026 se hará en carne fresca derivada de pollos de engorde y pavos.

El Centro Nacional de Alimentación es el Laboratorio Nacional de Referencia de esta Agencia encargado de la realización de las correspondientes pruebas de sensibilidad a los antimicrobianos, siguiendo los métodos y valores de corte epidemiológicos los estandarizados que recoge la Decisión.

La información derivada de estas pruebas se envía de forma desagregada (cepa por cepa) a la Comisión Europea, antes del 31 de mayo de cada año, en el marco del Informe sobre las Fuentes y Tendencias de Zoonosis (Directiva 2003/99),  recopilada en el formato que exige la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), Standard Sample Description (SSD) y a través de su aplicación informática Data Collection Framework (DCF). Para ello, previamente se utiliza una aplicación informática de recogida de datos, de forma conjunta por la AESAN y el MAPA.

Por otro lado, cabe destacar la participación activa de la AESAN como institución colaboradora en el “Plan Nacional Estratégico y de Acción para reducir el Riesgo de Selección y Diseminación de Resistencias a los Antimicrobianos” 

(PRAN) coordinado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Este plan tiene un enfoque conjunto desde la sanidad humana y animal y estaba formado por seis líneas estratégicas, participando la AESAN en la primera de ellas: vigilancia del consumo y de la resistencia a los antibióticos.

El pasado 18 de julio de 2019 se publicó  el nuevo PRAN 2019-2021: Plan Nacional frente a la resistencia a los antibióticos, cuya metodología dará continuidad a las 6 líneas estratégicas de trabajo y los dos grupos coordinadores establecidos en 2014, así como al sistema de grupos de trabajo, centrados en esta ocasión en los objetivos marcados como prioritarios en este segundo plan. Para ello, se plantean dos estrategias generales: reducir el consumo de antibióticos y disminuir la necesidad de utilizar antibióticos en medicina humana y veterinaria.

http://www.resistenciaantibioticos.es/es/publicaciones/plan-nacional-frente-la-resistencia-los-antibioticos-pran-2019-2021

Asimismo, la AESAN colabora en la realización del informe JIACRA (joint inter-agency antimicrobial consumption and resistance analysis) en España. El objetivo de este informe es contribuir al conocimiento de la problemática de la resistencia a los antibióticos desde un enfoque One Health, mediante el análisis de la información proveniente de los sistemas de vigilancia del consumo y de la resistencia, 

así como promover la adopción de medidas dirigidas a la optimización del consumo de antibióticos y a la contención del aumento de la resistencia a los mismos. Atendiendo a este objetivo, el informe JIACRA España integra por primera vez los datos de consumo y resistencia a los antibióticos con un análisis conjunto de las posibles asociaciones entre el consumo y la ocurrencia de resistencia a los antibióticos en salud humana y sanidad animal.

http://www.resistenciaantibioticos.es/es/publicaciones/informe-jiacra-espana