Seguridad Alimentaria/Gestión de Riesgos/Seguridad Biológica/Subproductos de origen animal no destinados al consumo humano (SANDACH)/Nuevo Marco Legal en materia de SANDACH (subproductos de origen animal no destinados a consumo humano y productos derivados)

Nuevo Marco Legal en materia de SANDACH (subproductos de origen animal no destinados a consumo humano y productos derivados)

 

Introducción

Los subproductos animales se generan principalmente durante el sacrificio de animales para el consumo humano, en la elaboración de productos de origen animal como los productos lácteos, y en la eliminación de animales muertos o por  la aplicación de medidas de control de enfermedades

Independientemente de su procedencia, constituyen un riesgo potencial para la salud pública, la salud animal y el medio ambiente. Este riesgo debe controlarse adecuadamente, bien canalizando esos productos hacia medios de eliminación seguros o utilizándolos para diversos fines, a condición de que se apliquen condiciones estrictas que reduzcan al mínimo los riesgos sanitarios.

Tras las crisis alimentarias y de sanidad animal de finales de los años 90 y principios del 2000, el Parlamento y el Consejo Europeo, dentro del marco del Libro Blanco de seguridad alimentaria, aprobaron el “Reglamento (CE) 1774/2002”, por el que se establecían las normas sanitarias aplicables a los subproductos animales no destinados al consumo humano. Las normas de este reglamento fueron muy restrictivas, por lo que ya en su elaboración se pidió a la Comisión que redactara un informe en que se reflejaran los problemas de su aplicación en los diferentes Estados miembros. Este informe se presentó a finales del 2005 y en él se incluía  la  necesidad de hacer modificaciones profundas en el reglamento. Las misiones de la  oficina alimentaria Veterinaria (FVO) a los Estados miembros, corroboraron el informe.

En el año 2004 entró en vigor a nivel europeo toda la nueva reglamentación en seguridad alimentaria (Paquete de Higiene), que entraba en contradicción en algunos puntos con la normativa de subproductos. Esto,  unido a dictámenes científicos posteriores de EFSA en relación con la evaluación del riesgo de algunos subproductos, y con los antecedentes anteriormente citados, llevó a la Comisión a elaborar una nueva reglamentación de subproductos.  

USO de los SANDACH

La eliminación de todos los subproductos animales no es una opción realista, puesto que tendría unos costes insostenibles y entrañaría riesgos para el medio ambiente.

En la nueva normativa se incluye el uso seguro y sostenible de una amplia gama de subproductos animales para distintas aplicaciones, como las industrias de productos farmacéuticos, de piensos y del cuero; y la producción de energía por la introducción de nuevas tecnologías.

Los usos técnicos de los subproductos como pieles tratadas para la producción de cuero, lana tratada para la industria textil, productos óseos para pegamento y material procesado para alimentos de animales de compañía, se regulan también en los nuevos  reglamentos.

NUEVO MARCO LEGAL SANDACH

  • Reglamento (CE) nº 1069/2009 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de octubre de 2009 por el que se establecen las normas sanitarias aplicables a los subproductos animales y los productos derivados no destinados al consumo humano y por el que se deroga el Reglamento 1774/2002 (Reglamento SANDACH). 
  • Reglamento (UE) n ° 142/2011 de la Comisión, de 25 de febrero de 2011, por el que se establecen las disposiciones de aplicación del Reglamento (CE) nº 1069/2009 del Parlamento Europeo y del Consejo por el que se establecen las normas sanitarias aplicables a los subproductos animales y los productos derivados no destinados al consumo humano, y la Directiva 97/78/CE del Consejo en cuanto a determinadas muestras y unidades exentas de los controles veterinarios en la frontera en virtud de la misma.
  • Real Decreto 1528/2012, de 8 de noviembre, por el que se establecen las normas aplicables a los subproductos animales y los productos derivados no destinados al consumo humano.

La nueva Reglamentación de subproductos establece claramente tres  Objetivos:

- Prevenir y reducir al mínimo los riesgos para la salud pública, la salud animal y el medio ambiente.

- Preservar la seguridad de la cadena alimentaria humana y animal.

- Establecer normas en materia de salud pública y salud animal aplicables a los subproductos animales y los productos derivados.

Todas  sus  disposiciones deben permitir alcanzar estos objetivos. Para ello se ha simplificado la normativa, flexibilizándola, relacionándola con otros reglamentos, y adoptando medidas proporcionales a la evaluación de riesgo de estos subproductos, rebajando las cargas administrativas para los operadores y aumentado los sistemas de control.

Regulación:

- Establece normas generales proporcionales al riesgo que entrañan los subproductos animales cuando los manipulan los explotadores en las distintas fases de la cadena, desde la recogida hasta su uso o eliminación.

- Establece la categorización de los subproductos. Los clasifica en tres categorías que reflejan el grado de riesgo que suponen para la salud pública y la salud animal, basándose en evaluaciones de riesgo.

- Especifica en qué condiciones pueden emplearse los subproductos animales para la alimentación animal y otros usos como en cosmética, medicamentos y usos técnicos.

- Establece las obligaciones que deben cumplir los operadores en lo que respecta a la manipulación de subproductos animales dentro de establecimientos y plantas sometidos a control oficial. Los explotadores deben garantizar la trazabilidad de los subproductos animales y los productos derivados en todas las fases de la cadena de fabricación, uso y eliminación, para evitar perturbaciones innecesarias del mercado interior en caso de riesgo para la salud pública o animal. Por ello, la trazabilidad no deben garantizarla exclusivamente los explotadores que generan, recogen o transportan subproductos animales, sino también los que eliminan los subproductos animales o productos derivados por incineración, coincineración o eliminación en vertedero.

- Establece normas detalladas para la manipulación de los subproductos animales y productos derivados, como las normas aplicables a la transformación, las condiciones higiénicas y el formato de los documentos que deben acompañar a los envíos de subproductos animales y productos derivados a los efectos de garantizar la trazabilidad.

- Establece normas detalladas de uso y eliminación de subproductos animales.

Control oficial. Consideraciones finales

Los reglamentos SANDACH inciden en la importancia de la realización de controles oficiales por parte de los Estados miembros en la totalidad de la cadena de subproductos animales y productos derivados de conformidad con el Reglamento (CE) nº 882/2004 sobre los controles oficiales efectuados para garantizar la verificación del cumplimiento de la legislación en materia de piensos y alimentos y la normativa sobre salud animal y bienestar de los animales.

En nuestro país, cumpliendo el  mandato comunitario del Reglamento 882/2004, se ha establecido el  PLAN NACIONAL DE CONTROL OFICIAL DE LA CADENA ALIMENTARIA 2011-2015. Es un Plan Plurianual Integrado de Controles, en donde se incluyen varios programas de control oficial que afectan a los SANDACH. Estos programas son:

  • PROGRAMA CONTROL SUBPRODUCTOS, incluido en el PROGRAMA GENERAL DE CONTROL DE EMPRESAS ALIMENTARIAS.
  • PROGRAMA DE CONTROL OFICIAL DE ESTABLECIMIENTOS, PLANTAS Y OPERADORES SANDACH.
  • PROGRAMA DE CONTROL OFICIAL EN ALIMENTACIÓN ANIMAL.

Es necesario utilizar un sistema de controles propios (autocontroles) para garantizar el cumplimiento del Reglamento SANDACH dentro de un establecimiento o una planta. Durante los controles oficiales, las autoridades competentes deben tener en cuenta la correcta realización de los controles propios (autocontroles). A este respecto, las guías nacionales de buenas prácticas pueden ser una herramienta útil para facilitar la aplicación práctica de los principios APPCC y de otros aspectos de la normativa.

La eliminación de subproductos animales y productos derivados, debe llevarse a cabo de acuerdo con la legislación medioambiental relativa al vertido y la incineración de residuos.